Chloe Slater es una cantante británica de Manchester cuyo debut 'Riot Youth' llega el 9 de octubre. Creció en una ciudad con herencia de bandas que siempre gritaron —The Smiths, Happy Mondays, Oasis— donde la apatía no se perdona. Ahora, en una entrevista con NME en el festival Mad Cool, dejó clara una cosa: es casi imposible mantener la indignación cuando cada minuto bombardea el teléfono una noticia más absurda que la anterior.
Slater está en ese punto incómodo donde la rabia y la desilusión se tocan. Su álbum debut toca exactamente eso. No es un disco de consignas vacías ni de postureo de redes. Es el retrato de alguien que se da cuenta de que votar, protestar y creer en el cambio no siempre genera resultados tangibles.
La desconexión como supervivencia
"Cuando sos joven creés que podés hacer cualquier cosa. Votás, protestás, intentás. Pero después de años viendo que nada realmente cambia, que seguís desfavorecido en la vida... es difícil mantener esa pasión sin quemarse", explica Slater. Y tiene razón. No es pesimismo barato; es cansancio legítimo.
Lo interesante es que ella no victimiza. Más bien propone algo radical: desconectarse del ruido. Filtrar. No tragar todo lo que Instagram te escupe. Porque el flujo constante de horror —cada tuit de Trump, cada noticia de catastrofe política— genera una especie de anestesia emocional. Te acostumbrás al caos y empezás a naturalizarlo.
"Necesitás sentir que algo te impacta, pero es difícil cuando tenés noticias accesibles cada minuto"
Cuando se le preguntó si creía que cambios políticos en el Reino Unido podrían hacer diferencia, Slater fue escéptica. "No estoy segura de cuánta diferencia va a hacer, porque hay un montón de cosas raras pasando", respondió. De hecho, bromeó sobre cómo hasta Count Binface —un personaje satírico que invadió los noticieros británicos— ejemplifica lo impredecible que se volvió todo. "Me siento casi desensibilizada a esto ahora, y es algo en lo que necesitamos trabajar".
Por qué 'Riot Youth' no es solo para jóvenes
El título del álbum viene de una canción llamada "Hopeless", y aunque tiene "youth" en el nombre, Slater es clara: no es exclusivo para menores de 30. "Es más sobre ese sentimiento, que cualquiera puede sentir a cualquier edad". La brecha entre lo que querés cambiar y lo que realmente cambia resuena porque todos lo vivimos, sin importar si tenemos 20 o 50.
Su solución no es apocalíptica. Propone filtrar conscientemente. "No podés estar online todo el tiempo leyendo cosas horribles o locas que pasan. Te acostumbrás a que eso es la realidad. Necesitás sentir shock, pero es difícil en una época donde las noticias están accesibles cada minuto".
Nota de Radio Aparato: Para quienes vivimos en Paraguay, donde la política local también genera ese cansancio, donde las redes nos ahogan con información contradictoria y las promesas se diluyen año tras año, el diagnóstico de Slater toca algo universal. No es un grito de protesta ingenuo; es honesto. Admite la derrota pero no se rinde. Y eso, en tiempos donde todo se consume en segundo plano, tiene su valor.



