A veces la música te muestra sus costuras más feas. No es metáfora: la justicia de California acaba de resolver que David Anthony Burke, alias D4vd, enfrentará un juicio por homicidio en primer grado con circunstancias especiales, abuso sexual de menor de edad y mutilación de cadáver. La jueza Charlaine Olmedo consideró las pruebas suficientes tras una audiencia preliminar de cinco días. Burke, de 21 años, niega todo y permanece en prisión sin derecho a fianza.
Lo que le espera es pesado: California permite pena de muerte en estos casos. La promotora aún no decidió si la pedirá, pero las circunstancias que reconoció la jueza —motivación financiera, premeditación, eliminación de testigo— abren esa puerta oscura.
Las claves
Un crimen que suena a guion del peor thriller. La víctima, Celeste Rivas Hernández, tenía 14 años. Según la acusación, amenazó con exponer su relación con Burke días antes de que lanzara su álbum debut, "Withered". Los mensajes son brutales: "voy a acabar con tu carrera y tu vida". La promotora sostiene que Burke pagó un Uber para traerla desde Lake Elsinore hasta su casa en Hollywood la noche del 23 de abril de 2025. El último mensaje de Celeste fue mientras el auto se acercaba: "cariño, ya casi llego; abre si estás". Después, silencio. El cuerpo desmembrado apareció meses después en el maletero de un Tesla a nombre de Burke.
La defensa juega con detalles, pero flojo. Los abogados de Burke argumentan que falta causa probable para un homicidio premeditado: cuestionan el cronograma, el análisis forense, el hecho de que motosierras encontradas en su garaje no tenían sangre en los tests. También alegan que Celeste mintió sobre su edad y que los padres supuestamente firmaron un consentimiento. La familia de la víctima, a través de su abogado, calificó esto de "perturbador". Es difícil no estar de acuerdo: cuando tu argumento pasa por culpar a una nena de 14 años, algo está profundamente mal.
Lo que viene es una batalla legal larga. Burke vuelve a tribunal el 31 de agosto para ser formalmente indiciado. El juicio comenzaría dentro de 90 días. El fiscal Nathan Hochman dejó claro que lo presentado en la audiencia preliminar es apenas "una pequeña fracción" de lo que traerá al juicio. Los expertos en derecho consultan que un acuerdo es poco probable; la defensa tiene poco poder de negociación.
Como oyente y crítico de música, esto duele de una forma particular. Vivimos en una era donde un pendejo con cuatro canciones decentes puede ser estrella global en semanas. Las plataformas lo promovían, el algoritmo lo empujaba, la industria contaba los dólares. Y mientras tanto, una adolescente intentaba advertir a otros que algo estaba mal. Fue ignorada. Hoy D4vd desapareció de Spotify y Apple Music, pero eso llega tarde. La música no es ajena a los crímenes de quienes la hacen, por mucho que queramos separarlas. Este juicio va a ser brutal.



