Gary Glitter, el exartista británico de la escena glam-rock, enfrenta cargos por abuso sexual de menores en hechos que habrían ocurrido hace décadas. La Policía Metropolitana de Londres confirmó que el músico de 82 años (cuyo verdadero nombre es Paul Gadd) fue imputado por un caso de relaciones sexuales ilícitas con una menor de 13 años y tres hechos de indecente asalto contra menores de 14. Los supuestos delitos habrían sucedido entre 1978 y 1981 en un domicilio en Kensington, Londres.
El artista, que fue interrogado el verano pasado durante la investigación, está recluido en la prisión HMP Channings Wood en Devon. Se espera que comparezca ante la corte de Westminster Magistrates el próximo 5 de agosto. Según los fiscales, existe evidencia suficiente para llevar el caso ante la justicia y que actualmente hay una víctima identificada recibiendo apoyo especializado.
Un pasado oscuro que vuelve a perseguirlo
Glitter ya fue condenado hace casi una década por delitos similares contra menores. En 2015 fue sentenciado a 16 años de prisión tras abuser sexualmente de una joven entre 1975 y 1980, además de otros dos menores. Fue liberado en 2023 después de cumplir la mitad de su sentencia, pero apenas un mes después fue reingresado por violar los términos de su libertad condicional tras descubrirse que había accedido a material de abuso infantil.
A principios de este año, la Junta de Libertad Condicional determinó que Gadd no sería puesto en libertad nuevamente, considerándolo como un riesgo permanente. Meses antes, el artista fue declarado en quiebra tras no poder pagar más de 500 mil libras esterlinas en indemnizaciones a una de sus víctimas.
Esperanza de justicia para las víctimas
Los abogados que representan a las víctimas del exmusico expresaron su esperanza en que esta vez la justicia actúe de manera contundente. Richard Scorer, uno de los letrados, señaló que la decisión de mantener a Glitter en prisión fue la correcta, destacando que el acusado "nunca ha mostrado arrepentimiento alguno" y sigue siendo "una amenaza para los menores".
Con esta nueva imputación, el caso se mantiene en el foco de la justicia británica. La audiencia de agosto será determinante para conocer los próximos pasos en un proceso que ha marcado el fin de la carrera artística de quien fue una figura prominente del glam-rock hace décadas.



