Hay discos que uno defiende con la misma terquedad con la que defiende un amplificador a válvulas. The Colour of Spring, de Talk Talk, es uno de esos. Y ahora, a cuarenta años de su salida en 1986, la banda lo reedita en vinilo de 180 gramos, masterizado a media velocidad en los estudios Metropolis por Matt Colton. Sale el 4 de septiembre. Para quien tenga oído y algo de paciencia, es una noticia que se agradece.
Ubiquémonos. Talk Talk había arrancado como una banda de synth-pop más, de esas que sonaban en la MTV de principios de los ochenta. Y de repente, en su tercer disco, mandaron los sintetizadores al fondo y se pusieron a respirar. The Colour of Spring es el momento exacto en que Mark Hollis y los suyos decidieron que una canción pop podía tener silencios, aire, órganos de iglesia y una banda tocando de verdad en una sala. 'Life's What You Make It' y 'Living in Another World' fueron los cortes conocidos, pero el disco entero —de 'Happiness Is Easy' a 'Time It's Time'— es una clase de cómo decir mucho tocando poco.
El vinilo, bien hecho
Desconfío por naturaleza de las reediciones: demasiadas veces son la excusa para revenderte lo mismo con una faja nueva. Esta no. La supervisan Lee Harris, baterista de la banda, y Charlie Hollis, hijo de Mark. Los mismos que ya se habían ocupado de la reedición a media velocidad de Spirit of Eden, que quedó impecable. Cuando la gente que hace esto conoce el material y lo respeta, se escucha en los surcos. Un master a media velocidad, bien ejecutado, le devuelve al disco la dinámica y el detalle que las copias apuradas de los ochenta nunca tuvieron.
Un escenario con una silla vacía
El 5 de septiembre, un día después de la reedición, habrá un concierto único de aniversario en el O2 Forum Kentish Town de Londres. Sube el tecladista fundador Simon Brenner y se suman invitados de peso: Sophie Barker (Zero 7), Mark Gardener (Ride), Fyfe Dangerfield, Ed Harcourt. Va a ser una linda noche, no lo dudo. Pero seamos honestos: sobre ese escenario va a faltar la única voz que hacía que todo esto tuviera sentido.
Mark Hollis murió en febrero de 2019, a los 64 años. Se había retirado de la música mucho antes, porque entendía algo que casi nadie entiende: que a veces el mejor sonido es no grabar nada. Homenajear The Colour of Spring sin él es un gesto de cariño, y está bien que se haga. Pero el disco sigue siendo la mejor forma de tenerlo cerca. Poné el vinilo, bajá las luces y callate un rato. Ahí está todo lo que Hollis quería decir, y lo dijo mejor que casi cualquiera.



