Violet Grohl está en modo expansión. La hija del frontman de Foo Fighters lanzó su álbum debut 'Be Sweet To Me' en mayo y la respuesta fue tan fuerte que ahora suma nuevas fechas a su gira 2026 por Reino Unido y Europa. Lo interesante acá no es que sea la hija de Dave—eso es contexto—sino que está armando un camino propio con criterio y la gente la sigue.
Partió de anuncios en abril con shows en Estados Unidos, Reino Unido y Europa. Luego vinieron las sorpresas: primero una segunda noche en Londres por demanda, ahora un cambio de venue en Manchester (del Deaf Institute al Band On The Wall) y un nuevo show en Brighton el 8 de octubre. Todo suena a que los boletos vuelan.
Festivales de verano y una agenda sin pausa
Lo del touring no para. Violet toca Reading & Leeds, Electric Picnic, Pukkelpop y Lowlands durante el verano europeo—esos festivales que en agosto y septiembre son la movida de cualquier fan de rock. Además dos noches en Barfly Camden en Londres que ya están sold out, lo que dice bastante sobre el interés que genera.
La agenda mezcla clubs chicos (ahí donde germinan las bandas de verdad) con festivales grandes. Eso es inteligente: construir base en venues íntimos mientras tocás en escenarios importantes. Desde Berlín hasta San Francisco, pasa por la mayoría de las ciudades que importan en el circuito indie-rock anglosajón.
El tono de quien no pide permiso
Lo que me llamó la atención es lo que Violet dijo en una entrevista: que no le interesan los músicos varones de su edad porque tienen problemas de actitud. Y que es hora de que se callen y dejen tocar. Eso no lo dice cualquiera—lo dice alguien que está parada en su música y no busca aplausos por ser la hija de nadie.
Dave Grohl admitió que ni se enteró de que su hija había firmado un contrato hasta que ella se lo contó en la cena. "No estoy involucrado", dijo. "Es increíble verla hacer su propia cosa." Ese es el movimiento correcto: la piba con su carrera, el papá en el suyo. Eso genera artistas con personalidad, no apéndices familiares.
Violet Grohl está haciendo lo que pocos logran: convertir el apellido en un punto de partida, no en un destino. La gira de 2026 promete ser de esas que los fans recordarán.



