Los británicos Westside Cowboy acaban de soltar 'Pin Up Boys', un temazo que promete revolucionar la escena indie rock británica. Se trata del segundo adelanto de su álbum debut 'It Goes On', que verá la luz el 21 de agosto a través de Island Records, así que ya podés preordenarlo si querés meterte en la onda desde el día uno.
El sencillo anterior, 'Kick Stones (The Boys)', llegó hace poco con una onda muy setentosa que promete. Pero 'Pin Up Boys' es otro nivel: arranca bien minimalista con la voz de Reuben Haycocks sobre una estructura acústica, y después explota en ese clásico crescendo indie que hace que se te paren los pelos. Los muchachos lograron meter sonoridades retro en algo completamente contemporáneo, lo cual no es fácil.
De lo analógico al estudio
Según contaron los pibes —y sí, fueron nominados para el NME 100—, 'Pin Up Boys' nació hace año y medio de la manera más casera posible: guitarra acústica, un pad de samples de batería y algunos destornilladores como baquetas improvisadas. Fue el tema que más tocaron en vivo, así que cuando llegó el momento de grabar enfrentaron el dilema de mantener esa energía de las presentaciones en vivo o hacer algo completamente nuevo.
Al final decidieron ser fieles a lo que ya conocían del tema. "La canción ya tenía su propia vida, así que quisimos que la grabación fuera bastante fiel a lo que hacemos en vivo", explicaron. El productor Loren Humphrey (que viene trabajando con Geese, Cameron Winter y Wunderhorse) se encargó de capturar esa esencia en los estudios Greenmount de Leeds.
Tocadas en disquerías
Para celebrar la llegada de 'It Goes On', Westside Cowboy está haciendo una mini gira por algunas de las mejores disquerías del Reino Unido. Las entradas se venden a partir del jueves 2 de julio. Podés chusmear las fechas en su web, pero van a estar tocando en Brighton, Londres, Leeds, Liverpool, Nottingham y Glasgow entre agosto y septiembre.
Todo esto suma a su ya anunciada gira por Reino Unido y Europa, así que el 2024 promete ser un año movido para estos muchachos que, según cuenta Reuben Haycocks, simplemente querían "traer la diversión de vuelta a la música". Y se nota: desde que bajaron la presión y dejaron de querer ser perfectos, la cosa fluyó de otra manera. Conseguir eso es el verdadero arte.



