Antes de ser David Bowie, era Davie Jones buscando lugar en la Londres de 1965. Ahora, más de 60 años después, sale a la luz The Shel Talmy Recordings, un cofre de sesiones que captura al músico en ese momento de puro ensayo y error, cuando todavía no sabía que iba a cambiar la música para siempre.
La colección llega el 18 de septiembre por Parlophone: 21 temas en CD (10 inéditos más remasters y tomas alternativas) y 6 temas en vinilo. Como anticipo están pasando "I Want Your Love", un tema que nunca se había escuchado antes y que deja bien clara la búsqueda: algo entre el rhythm and blues y el rock británico naciente, pero sin la potencia que Bowie desplegaría años después.
Cuando Shel Talmy fichó a un músico casi anónimo
Shel Talmy ya había grabado a The Who y The Kinks cuando conoció a Davie Jones en Londres. Lo fichó mientras estaba con The Manish Boys, pero las sesiones reales terminaron con Davie Jones & The Lower Third en IBC Studios —el mismo lugar donde se grabaría Tommy—. La mayoría de lo que grabaron fue solo o con la banda, pero ahí entró un detalle que te calienta: Jimmy Page como guitarrista de sesión, traído por Talmy para "supercargar" las grabaciones con un fuzz casero que le daba ese bite extra.
Page todavía no era el monstruo de Led Zeppelin. Estaba en esa fase previa de los Yardbirds donde grababa con cualquiera que lo llamara. Lo interesante es que en estas cintas está documentado ese momento: antes de que cualquiera de estos músicos explotara en la estratosfera, ensayando juntos en un estudio de una ciudad que hervía de energía.
El contexto lo es todo
Lo que dice el historiador Alec Palao en las notas del álbum es fundamental: no podés escuchar esto con los oídos que tenés hoy, después de "Space Oddity" y "Ziggy Stardust". Tenés que meterte en 1965, en lo que pasaba en Londres, en el rock que se estaba gestando. Bowie acá está probando cosas, algunos temas son puro rhythm and blues de manual, otros tienen ese toque de experimentación incipiente. Nada de lo que viene después.
Lo grave es que durante años esto quedó en el archivo. Demos, tomas, versiones alternativas, casi todo inédito. Es ese material que normalmente termina en un sótano o se pierden los master tapes. Que salga ahora, remasterizado como corresponde, es un regalo para cualquiera que quiera entender de dónde salió el personaje.
Bowie cambió de nombre en septiembre del 65, así que estos temas son la puerta de entrada a su leyenda: el documento de antes de ser leyenda. No es para cualquiera, pero si te importa el rock, entendés que hay un valor arqueológico acá que poco tiene que ver con la nostalgia.



