Elizabeth Gillies acaba de cerrar su fichaje para 'The Right Side', una serie de media hora que llega con ánimo de explorar los choques políticos dentro de una familia estadounidense de medio pelo televisivo. Si bien la producción es independiente, el elenco arma cierta gravedad: Andie MacDowell y Peter Gallagher como los papás conservadores, Gillies en el rol de una hija que hizo carrera despedazando a sus padres en redes sociales.
Es un concepto que resuena. En tiempos donde la brecha política atraviesa hasta las mesas de las casas, una serie que le apunta directo a ese nudo tiene potencial. El creador Max Talisman maneja la historia con cierta intención: una pareja de TV ultraconservadora, querida por su público, se ve obligada a lidiar con el regreso de sus hijos liberales —podcasters de izquierda que construyeron su marca destrozando exactamente lo que sus viejos representan.
¿Quién es Gillies en todo esto?
Interpreta a Jordan Silver, descrita como la árbitro de gusto de su familia. La chica que pasó de ser la hermana problemática a la influencer con poder en círculos liberales online. No es un rol menor: es el punto de quiebre emocional de la trama, alguien que vive la tensión entre querer a sus padres y estar ideológicamente a años luz de ellos.
Gillies viene de papeles televisivos sólidos. Fue Jade West en 'Victorious' (la que hacía emo en Nickelodeon) y después llevó cinco temporadas como Fallon Carrington en 'Dynasty', ese remake de Netflix que tuvo su momento. Tiene experiencia para manejar personajes complejos, con capas, que no son solo buenos o malos.
¿Por qué debería importarte?
Porque la sátira política en televisión está en su mejor momento cuando toca nervios reales. 'The Right Side' no parece un panfleto: el conflicto familiar es genuino, el choque generacional duele de verdad. Y Gillies, en su carrera, siempre tuvo olfato para personajes que no caben en una caja.
El proyecto es indie, así que no esperes una máquina de Hollywood, pero eso mismo es su fortaleza. Hay hambre creativa acá. Talisman como showrunner, productor y creador. El equipo técnico viene de lugares respetables. La química entre MacDowell y Gallagher como pareja conservadora desmoronándose frente a sus hijos tiene pinta de ser incómoda y real, que es exactamente lo que funciona en comedia política.
Veremos si encuentran la risa en el caos, o si se quedan solo en la tensión. La apuesta está ahí.



