El periodismo de chimentos, ese que se arrastra por el barro buscando la primicia a cualquier costo, volvió a mostrar su peor cara. El famoso Daily Mail británico está bajo fuego por un bochorno que roza lo delictivo: acosaron y fotografiaron a una mujer, convencidos de que era Meg White, la legendaria baterista de The White Stripes, viviendo una 'nueva vida secreta'.
El artículo, publicado el 6 de agosto de 2026 y ya borrado, fue un intento patético de mostrar las 'primeras imágenes' de White en 17 años. El reportero de turno, Joe Hutchison, la siguió, le sacó más de una docena de fotos sin su consentimiento y, cuando la abordó, la mujer se rió y le dijo que estaba equivocado. Pero el Daily Mail, en su infinita sabiduría, decidió que si la mujer dijo 'gracias' cuando le elogiaron la música de The White Stripes, eso era prueba suficiente. Un disparate.
El papelón y la reacción de los cercanos a Meg
Lo que el Daily Mail publicó como una gran revelación, resultó ser una vergüenza. La mujer acosada fue identificada por varias fuentes como una amiga cercana de Meg White, no la propia artista. Un ejecutivo discográfico, que prefirió el anonimato, le confirmó a The Guardian que 'ni Meg ni la amiga que fue fotografiada tenían idea de que estaban siendo acosadas'. Y para que quede claro: 'Meg está bien y vive la vida privada que elige y merece en Detroit'.
Karen Elson, cantautora y ex esposa de Jack White, no se quedó callada. En un posteo que luego borró de sus redes, calificó las acciones del periódico como 'imprudentes y crueles'. Subrayó el descaro de 'las grandes longitudes que tomaron para intentar cazarla y lo imprudente y cruel que fue publicar imágenes de otra mujer por todo internet'. El Daily Mail retiró la nota y las fotos la semana pasada, pero, por supuesto, no hubo corrección ni disculpa. La cobardía de siempre.
El precio de la privacidad
Meg White se alejó del ojo público desde que The White Stripes se disolvió en 2011. Su ausencia en la inducción del dúo al Salón de la Fama del Rock and Roll el año pasado fue notoria, aunque Jack White aclaró que ella estaba agradecida y que incluso lo ayudó a editar su discurso. Esto no es nuevo para ella; en 2023, el periodista Lachlan Markay tuvo que disculparse públicamente por haberla tildado de 'terrible' baterista, con defensas de Elson y hasta de Questlove.
Acá se ve hasta dónde son capaces de llegar para vender un clic. La privacidad de un artista, más si ya eligió alejarse de los flashes, debería ser sagrada. Pero para algunos medios, la ética es un estorbo. Es una vergüenza que confundan el periodismo con el acoso, y que no puedan distinguir entre una persona y la sombra de su fama. El Daily Mail debería aprender que el rock auténtico no se encuentra husmeando en la vida de la gente, sino en la música que crearon.



