Johnny Marr es una de esas figuras que, aunque hayan sido parte de una banda legendaria, nunca se quedaron atrapadas en el pasado. Lo conocimos como el cerebro guitarrero de The Smiths cuando apenas pasaba los veinte, pero su historia musical es mucho más amplia y, por suerte, sigue escribiéndose. Ahora, a sus 62 años, nos llega con 'The Age of Everything', un disco que salió a principios de este mes y que lo encuentra más vigente y audaz que nunca.
Este nuevo material es, para Marr, una respuesta a la avalancha de información y estímulos que nos rodea. Él mismo lo cuenta: «Demasiadas redes sociales, demasiados estímulos, todo es hiper, hiper, hiper. La política es una locura». Aunque no se considera un músico político, el disco es un reflejo de ese mundo al límite, donde parece que todos estamos lidiando con muchísimas cosas. Me parece genial que un tipo con su trayectoria siga sintonizando con el pulso actual, en vez de mirar para atrás.
La catarsis de la era del todo
Marr es de esos compositores que dejan que las canciones fluyan y, recién al final, descubre qué las une. En 'The Age of Everything', la conexión fue clara: la sensación de saturación. Temas como “Fire With Fire”, “It’s Time” y “Just Once More” no caen en la queja, sino que canalizan esa percepción desde un lugar de desafío. Es como si dijera: “Sí, el mundo está loco, pero acá estoy yo, plantado”.
Además, este álbum es especial porque, después de doce años con la misma formación, siente que captura la esencia de lo que construyeron juntos. «Esto es lo que vengo haciendo desde 2013. Quizás después vaya hacia otro lado. No lo sé», confiesa Marr, y eso me encanta. Esa curiosidad por seguir explorando, sin apegarse a una fórmula, es lo que lo mantiene fresco. Es la señal de un artista que todavía tiene mucho para decir y para probarse a sí mismo.
El título del disco, 'The Age of Everything', también tiene su propia historia. Surgió de una conversación casual con una amiga, que soltó la frase «Estamos viviendo en la era de todo». Para Marr, que siempre está con la antena prendida, fue un flash. No necesitó ni anotarla, la potencia de esa frase se le quedó grabada. Me parece que ese es el espíritu de un verdadero creador: encontrar inspiración en lo cotidiano y transformarlo en arte.
Una voz más fuerte y presente
Han pasado más de diez años desde 'The Messenger' (2013), el disco que marcó el inicio formal de su carrera solista, y Marr reconoce que ha ganado velocidad al componer y grabar. Pero lo más importante es cómo su voz se ha fortalecido con los años de escenarios. Antes, como guitarrista de The Smiths, su voz estaba en las cuerdas. Ahora, como frontman, se siente que se apropia de su rol con una confianza tremenda.
Aunque él mismo dice que su forma de escribir no ha cambiado radicalmente, sí cree que todo suena «más enfocado». Y se nota. La experiencia de probar las canciones en vivo durante una gira por Norteamérica y Europa, incluso antes de tenerlas terminadas, le dio un pulso directo, una energía que se siente en cada track. Es una forma de trabajar que, para mí, le da una autenticidad brutal al resultado final.
Este disco es un paso adelante para Johnny Marr. Demuestra que no solo sigue siendo un guitarrista brillante, sino que también es un cantante y letrista que tiene la capacidad de conectar con lo que nos pasa hoy. 'The Age of Everything' es un grito de guerra sutil contra la sobrecarga, una invitación a encontrar el propio centro en medio del caos. Y a mí, que siempre ando buscando qué hay de nuevo en la escena, me deja con ganas de verlo en vivo y sentir esa energía que solo él puede transmitir.



