Michael Kiwanuka, ese tipo con la voz profunda que nos tiene acostumbrados a discos que te calan hondo, acaba de lanzar una bomba: nuevo material en camino. El disco se llama FUDGE y la noticia viene con una revelación que te deja pensando: el tipo sufrió un ictus hace unos meses, producto de una hemorragia cerebral por presión alta. Hay que tener huevos para salir de algo así y encima anunciar un disco. Eso ya te habla del calibre del artista.
La dura batalla y el camino de vuelta
El propio Kiwanuka lo largó en sus redes: la cosa fue seria, al punto de que no sabía si iba a poder seguir en esto de hacer música. Imaginate el infierno que debe haber pasado. Contó que la lesión cerebral fue “bastante grave” y que todavía le espera una rehabilitación larga antes de pensar en volver a los escenarios. Un palo de aquellos, sin dudas. Pero lo importante es que está progresando, y la gratitud que muestra por el apoyo de su gente y el personal médico es un buen indicio de dónde está parado mentalmente. Se ve que el tipo es de esos que no se rinden fácil.
'Small Changes' y lo que viene
Este 'FUDGE' va a ser el sucesor de 'Small Changes' (2024), un disco que ya nos había dejado claro que Kiwanuka no es de los que se quedan quietos. Todavía no hay detalles de qué esperar musicalmente, ni cuándo vamos a poder escucharlo, pero la expectativa es enorme. Un músico de su talla, que vuelve de una situación tan límite, seguramente trae una carga extra en las nuevas canciones. Para mí, la música de Kiwanuka siempre tuvo esa honestidad cruda, y después de esto, solo puedo esperar algo aún más visceral. Es una señal de que el rock, el soul o como quieras llamarle a su sonido, sigue vivo y peleando. Y eso, en estos tiempos de autotune y reggaetón vacío, es una victoria que vale la pena celebrar.



