Travis Scott pasó de soñar en grande a firmar con Paramount Pictures. El rapero selló un acuerdo de primer derecho de opción con el estudio a través de su empresa Cactus Jack, abriendo la puerta para desarrollar películas, series, obras de teatro y otras experiencias audiovisuales. No es un capricho de celebridad en transición: es un movimiento calculado de alguien que lleva años armando infraestructura creativa.
La relación entre Scott y Paramount ya venía templada. Hace un tiempo co-lanzaron colecciones de merchandising temático —Bob Esponja y Scream— que se vendieron en minutos. Ahora el acuerdo escala eso a producción de contenido de verdad. Josh Greenstein, copresidente de Paramount, le puso palabras al apostar: "Su gusto mueve la cultura". Eso no es un halago al pasar; es el diagnóstico de por qué un estudio tradicional se atreve a confiar en un rapero para hacer cine.
De videoclips millonarios a historias que duren
Lo interesante es la lógica detrás del movimiento. En una charla con Variety, Scott explicó que sus clips musicales ya costaban tanto que los presupuestos rozaban los de películas independientes. Entonces surgió la pregunta obvia: ¿por qué no meter esa energía y esa plata en algo que dure más de cuatro minutos?
Y acá viene lo que le da peso a su propuesta: no quiere hacer cualquier cosa. Scott apunta a dramas de suspenso de construcción lenta, con tensión gradual, guiones afiados y elencos que sorprendan. "Las películas de terror ya no dan miedo; son dramas emocionales", tiró. Es el comentario de alguien que ve cine, que piensa en narración, no el de una celebridad que quiere meter la cara en cualquier proyecto.
La apuesta por las salas de cine
Lo que me cierra de Scott es que defiende las salas de cine como experiencia. En un momento donde todos corren a las plataformas, él plantea que Paramount siga apostando a eso. "Está bien tener plataformas de transmisión y todo lo demás, pero que los cines sigan existiendo", dijo. No es solo nostalgia: es una posición. Los estudios necesitan público joven que vuelva a las salas, y Scott es exactamente el tipo que puede traerlo.
Por ahora no hay proyectos anunciados. Pero Scott acaba de aparecer en La Odisea de Christopher Nolan, y Paramount mostró un video promocional en CinemaCon con Tom Cruise anticipa la asociación. El rapero no entra a Hollywood como una celebridad de paso: entra como alguien que quiere construir en serio. La pregunta ahora es qué sale de eso.



