Hay películas que no envejecen: El Laberinto del Fauno es una de ellas. Dos décadas después de que Guillermo del Toro nos sumerja en ese mundo subterráneo de pesadillas y magia, la obra vuelve a los cines el 9 de octubre con un tratamiento que promete ser más que nostálgia: una restauración en 4K supervisada por del Toro mismo, disponible en 3D e HDR por primera vez. No es un detalle menor.
La historia sigue siendo la de siempre: Ofelia, una niña de once años, atraviesa el horror de la posguerra española bajo el yugo fascista de su padrastro mientras se pierde —o quizá se encuentra— en un laberinto oculto en el bosque. Del Toro arma ahí un equilibrio frágil entre lo real y lo onírico que, veinte años después, sigue sin resolver: ¿vivió Ofelia una aventura mágica o fue su mente la que inventó una salida ante lo insoportable?
Una restauración que vale la pena
No todas las reediciones de clásicos merecen atención. Pero esta sí. Del Toro no solo autorizó la restauración: la supervisó personalmente. El equipo trabajó con tecnología estéreo 3D (SDFX Studios) y en algunos cines ofrecerán la experiencia en HDR, que amplifica contraste y luminosidad. Para una película que vive de sus sombras, sus criaturas grotescas y ese Hombre Pálido que persigue nuestros sueños desde 2006, una calidad visual mejorada no es marketing: es devolver la obra a lo que el director siempre quiso que viéramos.
La película cosechó tres Oscars en su momento (Cinematografía, Dirección de Arte, Maquillaje) y fue nominada a seis más. La actuación de Ivana Baquero, en ese rol que requería tanto de una niña —vulnerabilidad, inteligencia, resistencia silenciosa—, sigue siendo uno de los mejores trabajos infantiles del cine de fantástica.
Por qué importa volver a verla ahora
Lo fascinante de El Laberinto del Fauno es que cada quien la experimenta distinto según dónde esté parado en la vida. Vistazo a los dieciséis: una aventura casi real. A los treinta: una metáfora sobre cómo escapamos del dolor. Vuelto a mirar hoy, en 2026, con todo lo que ha pasado en el mundo: tal vez sea un recordatorio de que la inocencia, incluso cuando es frágil, es un acto de resistencia.
Del Toro mismo aparece en el tráiler con la narración inicial, ese párrafo que abre la película y que ha quedado grabado en la mente de quienes la vieron: "Dicen que hace mucho tiempo, en un reino subterráneo donde no existen la mentira ni el dolor..." Escucharlo de su propia voz, dos décadas después, es un gesto que no parece casual. Es un director que aún cree en lo que hizo. Y eso, en una industria obsesionada con lo nuevo, es raro y valioso. Si tenés la chance de entrar a ese laberinto de nuevo en la pantalla grande, no la dejes pasar.



