¡Qué notición para los que nos gusta el cine de autor que te vuela la cabeza! El Festival de Cine de Locarno, ese faro de la cinematografía mundial, va a homenajear a James Gray con el prestigioso Pardo alla Carriera. Este premio a la trayectoria se entregará el próximo 9 de agosto, y para rematar la faena, van a proyectar su más reciente obra, Paper Tiger, que ya tuvo su debut en Cannes en mayo de este año.
Para mí, esto es un reconocimiento más que merecido a un tipo que, sin hacer tanto ruido como otros, lleva décadas construyendo un universo cinematográfico propio, denso y siempre afilado. ¡Imaginate la energía que se va a sentir en la Piazza Grande al ver su nueva peli!
Un recorrido por los bajos fondos y el alma humana
Paper Tiger nos sumerge en el Nueva York de 1986, siguiendo a dos hermanos, Irwin (interpretado por el gran Miles Teller) y Gary Pearl (el siempre potente Adam Driver). La trama se complica cuando Irwin se mete en problemas con la mafia rusa por un plan para hacerse rico limpiando el Canal Gowanus, y su hermano, un expolicía, es el único que puede sacarlo del lío. Suena a un Gray puro, ¿verdad? Esa mezcla de drama familiar y crimen que tanto nos gusta.
Además de la nueva joyita, Locarno no se queda corto y va a proyectar dos clásicos del director: We Own the Night (2007) y Two Lovers (2008). Es una oportunidad bárbara para revisitar su filmografía y entender por qué su voz es tan singular. Me parece genial que no solo celebren lo nuevo, sino que nos inviten a un viaje por su historia.
El último gran novelista del cine
Desde que se llevó el León de Plata en Venecia por Little Odessa (1994) con solo 25 años, Gray ha sabido mantener una coherencia brutal, arraigada en su experiencia en la comunidad ruso-judía de Nueva York. Películas como The Yards (2000) o The Immigrant (2013) lo consolidaron como una de las voces más distintivas del cine estadounidense, explorando con una precisión quirúrgica tanto los bajos fondos criminales como los retratos familiares más íntimos.
Giona A. Nazzaro, el director artístico de Locarno, lo definió como "el último gran novelista del cine americano", y no podría estar más de acuerdo. Sus películas, con esa sensibilidad humanista y un conocimiento cinéfilo profundo, lograron expandir su terreno temático en la última década, incursionando en la exploración colonial con The Lost City of Z (2016), los viajes espaciales en Ad Astra (2019) y el prejuicio racial en Armageddon Time (2022). Siempre con su sello inconfundible, claro.
Para mí, James Gray es de esos directores que te obligan a pensar, a sentir, y eso es lo que más valoro. ¡Ojalá algún día se dé una vuelta por Latinoamérica con alguna de sus pelis, sería un golazo poder charlar con él!



